
¿Tenés grasa localizada que no se va ni con dieta ni con ejercicio, en zonas puntuales como abdomen, flancos o piernas? La adiposidad localizada no siempre responde a los mismos recursos que la flacidez o la celulitis — por eso el protocolo se define según tu diagnóstico, no según lo que le funcionó a otra persona.
Tu diferencial: diagnóstico de un profesional idóneo
Antes de definir el protocolo, se evalúa la zona, el volumen y el tipo de tejido a trabajar — eso define si el foco está en reducción de volumen, en tono muscular, o en ambos.
Qué incluye (60 min)
Diagnóstico corporal — evaluación de la zona, medidas iniciales y objetivos.
Preparación del tejido — se estimula la circulación de la zona a trabajar.
Aparatología — según tu diagnóstico, ultrasonido y/o radiofrecuencia para el tejido adiposo, y EMS cuando el objetivo incluye tono muscular (tecnología HIFEM: contracciones supramáximas que trabajan directamente sobre el músculo, no sobre la piel — un mecanismo distinto y complementario al del resto del protocolo).
Drenaje linfático manual — acompaña la respuesta del tejido tras la aparatología.
Cierre — pautas de alimentación y ejercicio para sostener el resultado en casa.
Por qué se sugieren 4 sesiones
El tejido necesita un estímulo sostenido — sesiones continuas, una por semana o cada 10 días — para mostrar cambios reales y consolidarlos en el tiempo.
¿Cuándo conviene?
Grasa localizada resistente a dieta y ejercicio, en zonas puntuales.
Buscás definición y tono, además de reducción de volumen.
Ya identificaste la zona que más te molesta y querés un abordaje específico para ella.
Está pensado para personas con grasa localizada en zonas como abdomen, flancos o piernas que no responde fácilmente a la dieta o al ejercicio. La indicación se confirma mediante una evaluación profesional.
El protocolo se determina según tu diagnóstico y las características de la zona a tratar. No se aplica el mismo abordaje para la adiposidad localizada, la flacidez o la celulitis.
Puede evaluarse su aplicación en zonas puntuales como abdomen, flancos o piernas. Las áreas aptas se confirman durante la valoración profesional.
Sí, es importante realizar una evaluación para determinar si el servicio es adecuado para tu caso y definir el protocolo correspondiente.
Av. Medrano 1970, Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Argentina

¿Tenés grasa localizada que no se va ni con dieta ni con ejercicio, en zonas puntuales como abdomen, flancos o piernas? La adiposidad localizada no siempre responde a los mismos recursos que la flacidez o la celulitis — por eso el protocolo se define según tu diagnóstico, no según lo que le funcionó a otra persona.
Tu diferencial: diagnóstico de un profesional idóneo
Antes de definir el protocolo, se evalúa la zona, el volumen y el tipo de tejido a trabajar — eso define si el foco está en reducción de volumen, en tono muscular, o en ambos.
Qué incluye (60 min)
Diagnóstico corporal — evaluación de la zona, medidas iniciales y objetivos.
Preparación del tejido — se estimula la circulación de la zona a trabajar.
Aparatología — según tu diagnóstico, ultrasonido y/o radiofrecuencia para el tejido adiposo, y EMS cuando el objetivo incluye tono muscular (tecnología HIFEM: contracciones supramáximas que trabajan directamente sobre el músculo, no sobre la piel — un mecanismo distinto y complementario al del resto del protocolo).
Drenaje linfático manual — acompaña la respuesta del tejido tras la aparatología.
Cierre — pautas de alimentación y ejercicio para sostener el resultado en casa.
Por qué se sugieren 4 sesiones
El tejido necesita un estímulo sostenido — sesiones continuas, una por semana o cada 10 días — para mostrar cambios reales y consolidarlos en el tiempo.
¿Cuándo conviene?
Grasa localizada resistente a dieta y ejercicio, en zonas puntuales.
Buscás definición y tono, además de reducción de volumen.
Ya identificaste la zona que más te molesta y querés un abordaje específico para ella.
Está pensado para personas con grasa localizada en zonas como abdomen, flancos o piernas que no responde fácilmente a la dieta o al ejercicio. La indicación se confirma mediante una evaluación profesional.
El protocolo se determina según tu diagnóstico y las características de la zona a tratar. No se aplica el mismo abordaje para la adiposidad localizada, la flacidez o la celulitis.
Puede evaluarse su aplicación en zonas puntuales como abdomen, flancos o piernas. Las áreas aptas se confirman durante la valoración profesional.
Sí, es importante realizar una evaluación para determinar si el servicio es adecuado para tu caso y definir el protocolo correspondiente.