
El masaje con piedras calientes, también conocido como terapia geotermal, tiene su origen en antiguas técnicas orientales. Esta práctica, que también ha sido utilizada por nativos en Australia y América, se ha convertido en una opción popular para quienes buscan aliviar el estrés y reducir la tensión muscular.
El masaje con piedras calientes o stone therapy es una práctica que toma como referencia los chakras, es decir, los puntos energéticos del cuerpo a través de los que fluye la energía vital o qi.
Según esta disciplina, cuando la energía no circula correctamente por el organismo y se produce un bloqueo o mal funcionamiento de uno de los chakras, se origina la enfermedad o malestar corporal. La terapia geotermal busca, a través del masaje terapéutico y las piedras calientes, conseguir que la energía fluya de forma adecuada.
La piedra más utilizada para realizar esta terapia es basalto, un tipo de roca volcánica que retiene el calor de manera más efectiva. De este modo, no solo se mejora el flujo del qi del cliente, sino que este recibe energía procedente de la tierra.
Para llevar a cabo este masaje, se dejan reposar las piedras en agua caliente. Mientras tanto, el terapeuta aprovecha para exfoliar la piel con sales y aceites esenciales. De esta forma, se eliminan células muertas y se prepara el cuerpo para recibir la energía de las piedras.
A continuación, se colocan las piedras calientes en los puntos que corresponden a los chakras o en aquellas zonas a trabajar. Si bien lo más habitual es situar las piedras en la espalda, también pueden colocarse en las manos y los pies.
Para terminar, el terapeuta puede utilizar las piedras calientes, junto a aceite tibio, para masajear el cuerpo suavemente mediante deslizamientos, amasamientos y movimiento de presión, entre otros. Al fin y al cabo, el calor de las piedras ayuda a relajar los músculos y a aliviar la tensión.
Una vez completado el masaje, se retiran las piedras y se cubre al cliente para mantener el calor.
Los masajes con piedras calientes cuentan con numerosas propiedades. Por esta razón, la mayoría de centros de masaje y spas ofrecen esta técnica.
Algunos de los beneficios del masaje con piedras calientes son:
Relajación profunda. El calor de las piedras calientes ayuda a relajar los músculos y a reducir la tensión, lo que lleva a una sensación profunda de relajación y calma.
Alivio del dolor. Esta terapia puede ayudar a aliviar el dolor muscular y articular, así como a reducir los síntomas de enfermedades como la artritis y la fibromialgia.
Mejora de la circulación sanguínea. El calor de las piedras dilata los vasos sanguíneos, mejorando la circulación sanguínea y ayudando a transportar nutrientes y oxígeno de manera más eficiente a las células del cuerpo.
Estimulación del sistema linfático. El masaje con piedras calientes también puede ayudar a estimular el sistema linfático, lo que a su vez contribuye a la eliminación de toxinas y al fortalecimiento del sistema inmunológico.
Equilibrio energético. En algunas prácticas de masaje con piedras calientes se cree que las piedras pueden ayudar a equilibrar los chakras y la energía del cuerpo.
Mejora del sueño. Después de un masaje con piedras calientes, muchas personas experimentan un sueño más reparador y profundo.
Blanco Encalada 2800
Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Argentina

El masaje con piedras calientes, también conocido como terapia geotermal, tiene su origen en antiguas técnicas orientales. Esta práctica, que también ha sido utilizada por nativos en Australia y América, se ha convertido en una opción popular para quienes buscan aliviar el estrés y reducir la tensión muscular.
El masaje con piedras calientes o stone therapy es una práctica que toma como referencia los chakras, es decir, los puntos energéticos del cuerpo a través de los que fluye la energía vital o qi.
Según esta disciplina, cuando la energía no circula correctamente por el organismo y se produce un bloqueo o mal funcionamiento de uno de los chakras, se origina la enfermedad o malestar corporal. La terapia geotermal busca, a través del masaje terapéutico y las piedras calientes, conseguir que la energía fluya de forma adecuada.
La piedra más utilizada para realizar esta terapia es basalto, un tipo de roca volcánica que retiene el calor de manera más efectiva. De este modo, no solo se mejora el flujo del qi del cliente, sino que este recibe energía procedente de la tierra.
Para llevar a cabo este masaje, se dejan reposar las piedras en agua caliente. Mientras tanto, el terapeuta aprovecha para exfoliar la piel con sales y aceites esenciales. De esta forma, se eliminan células muertas y se prepara el cuerpo para recibir la energía de las piedras.
A continuación, se colocan las piedras calientes en los puntos que corresponden a los chakras o en aquellas zonas a trabajar. Si bien lo más habitual es situar las piedras en la espalda, también pueden colocarse en las manos y los pies.
Para terminar, el terapeuta puede utilizar las piedras calientes, junto a aceite tibio, para masajear el cuerpo suavemente mediante deslizamientos, amasamientos y movimiento de presión, entre otros. Al fin y al cabo, el calor de las piedras ayuda a relajar los músculos y a aliviar la tensión.
Una vez completado el masaje, se retiran las piedras y se cubre al cliente para mantener el calor.
Los masajes con piedras calientes cuentan con numerosas propiedades. Por esta razón, la mayoría de centros de masaje y spas ofrecen esta técnica.
Algunos de los beneficios del masaje con piedras calientes son:
Relajación profunda. El calor de las piedras calientes ayuda a relajar los músculos y a reducir la tensión, lo que lleva a una sensación profunda de relajación y calma.
Alivio del dolor. Esta terapia puede ayudar a aliviar el dolor muscular y articular, así como a reducir los síntomas de enfermedades como la artritis y la fibromialgia.
Mejora de la circulación sanguínea. El calor de las piedras dilata los vasos sanguíneos, mejorando la circulación sanguínea y ayudando a transportar nutrientes y oxígeno de manera más eficiente a las células del cuerpo.
Estimulación del sistema linfático. El masaje con piedras calientes también puede ayudar a estimular el sistema linfático, lo que a su vez contribuye a la eliminación de toxinas y al fortalecimiento del sistema inmunológico.
Equilibrio energético. En algunas prácticas de masaje con piedras calientes se cree que las piedras pueden ayudar a equilibrar los chakras y la energía del cuerpo.
Mejora del sueño. Después de un masaje con piedras calientes, muchas personas experimentan un sueño más reparador y profundo.