
El drenaje linfático manual es una terapia que consiste en realizar sobre la piel un masaje de movimientos lentos, rítmicos, armónicos y muy suaves que, cuando se realizan en la dirección correcta, siguiendo la corriente de los conductos linfáticos, estimula el drenaje de estos conductos, mejorando la circulación y reduciendo la hinchazón del cuerpo.
El drenaje linfático post-quirúrgico está indicado para aliviar el dolor, eliminación de hematomas, reducción de fibrosis y acelerar el proceso de cicatrización y recuperación.
La técnica se considera indispensable en los casos de abdominoplastia, liposucción, mamoplastia, hidroliposucción, blefaroplastia, rinoplastia, ritidoplastia, mastectomía total o parcial y cirugías de implantación de prótesis de silicona.
Tras cualquier tipo de cirugía, el drenaje linfático post-quirúrgico está indicado para lograr los siguientes objetivos:
Disminuir el dolor y la inflamación
Eliminar los restos de medicación, anestesia y suero utilizados durante la intervención.
Favorecer la regeneración de los capilares y vasos linfáticos dañados tras la intervención.
Disminuir las molestias y proporcionar bienestar tras la intervención.
Disminuir la duración del periodo postoperatorio.
Acelerar la reabsorción de edema y equimosis.
Mejorar el estado de la piel y favorecer la retracción de la misma.
Evitar adherencias en la cicatriz. La fibrosis se produce debido al ataque de bacterias que reaccionan en el momento de la cicatrización de la incisión quirúrgica, provocando infecciones e imperfecciones en la piel. El sistema linfático se encarga de favorecer que los glóbulos blancos de la sangre puedan reaccionar de manera más eficiente y rápida sobre las bacterias que causan las infecciones en incisiones quirúrgicas y perjudiquen su cicatrización.
Evitar el enrojecimiento y enquistamiento la cicatriz que puede producir una retracción permanente de la piel.
Acelerar la recuperación de los tejidos y de la sensibilidad en la piel.
Acelerar la reabsorción de zonas fibrosas por estimulación de macrófagos.
Leandro N. Alem 323, Ramos Mejía
Buenos Aires - Argentina

El drenaje linfático manual es una terapia que consiste en realizar sobre la piel un masaje de movimientos lentos, rítmicos, armónicos y muy suaves que, cuando se realizan en la dirección correcta, siguiendo la corriente de los conductos linfáticos, estimula el drenaje de estos conductos, mejorando la circulación y reduciendo la hinchazón del cuerpo.
El drenaje linfático post-quirúrgico está indicado para aliviar el dolor, eliminación de hematomas, reducción de fibrosis y acelerar el proceso de cicatrización y recuperación.
La técnica se considera indispensable en los casos de abdominoplastia, liposucción, mamoplastia, hidroliposucción, blefaroplastia, rinoplastia, ritidoplastia, mastectomía total o parcial y cirugías de implantación de prótesis de silicona.
Tras cualquier tipo de cirugía, el drenaje linfático post-quirúrgico está indicado para lograr los siguientes objetivos:
Disminuir el dolor y la inflamación
Eliminar los restos de medicación, anestesia y suero utilizados durante la intervención.
Favorecer la regeneración de los capilares y vasos linfáticos dañados tras la intervención.
Disminuir las molestias y proporcionar bienestar tras la intervención.
Disminuir la duración del periodo postoperatorio.
Acelerar la reabsorción de edema y equimosis.
Mejorar el estado de la piel y favorecer la retracción de la misma.
Evitar adherencias en la cicatriz. La fibrosis se produce debido al ataque de bacterias que reaccionan en el momento de la cicatrización de la incisión quirúrgica, provocando infecciones e imperfecciones en la piel. El sistema linfático se encarga de favorecer que los glóbulos blancos de la sangre puedan reaccionar de manera más eficiente y rápida sobre las bacterias que causan las infecciones en incisiones quirúrgicas y perjudiquen su cicatrización.
Evitar el enrojecimiento y enquistamiento la cicatriz que puede producir una retracción permanente de la piel.
Acelerar la recuperación de los tejidos y de la sensibilidad en la piel.
Acelerar la reabsorción de zonas fibrosas por estimulación de macrófagos.